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Posible fusión entre dos gigantes de la minería global: Rio Tinto y Glencore

Rio Tinto y Glencore reactivaron conversaciones preliminares para explorar una posible fusión corporativa que, de concretarse, daría pie a la mayor empresa minera del mundo por valor de mercado.

Publicado el 13 de enero de 2026 por Santiago Vera García
Posible fusión entre dos gigantes de la minería global: Rio Tinto y Glencore

Tras un primer intento fallido en 2024 por desacuerdos relacionados con la valoración de mercado, el liderazgo corporativo y los activos de carbón, Rio Tinto y Glencore anunciaron a principio de enero que han retomado conversaciones preliminares sobre una posible combinación que incluiría la adquisición de Glencore por parte de Rio Tinto mediante un esquema de acciones. Se trataría de la fusión entre una de las mayores compañías mineras (Rio Tinto) y uno de los mayores traders de metales (Glencore) a nivel global.

En el comunicado oficial de Rio Tinto se destaca, sin embargo, que aún no existe certeza de que se presentará una oferta formal para la adquisición de Glencore. En ese sentido, la compañía británico-australiana tiene hasta el 5 de febrero de 2026 para decidir si presenta una oferta o desiste, conforme a la normativa del Reino Unido sobre fusiones y adquisiciones.

Más allá de la oferta oficial, otro conjunto de asuntos clave deben ser pactados en vistas de completar la fusión. Entre ellos, se destaca la negociación de la estructura de gobierno corporativo de la empresa resultante, aspecto que supone ser crítico en la ruptura de negociaciones previas.

Foco en minerales estratégicos y transición energética

La reactivación de las conversaciones ocurre en un contexto de aceleración creciente de la demanda por minerales críticos como el cobre, el litio y el cobalto, impulsada por la transición energética, la electrificación del transporte y el crecimiento tecnológico. 

El cobre se alza como el activo de valor estratégico de esta eventual fusión. Ambas empresas figuran entre los principales productores mundiales de cobre, y su combinación daría lugar al mayor actor global del mercado, superando incluso a BHP en volumen agregado.

En 2024, Glencore produjo cerca de 1 millón de toneladas métricas de cobre, consolidándose como el cuarto productor mundial, con activos clave en África (Katanga, KCC), Sudamérica y Canadá. Por su parte, Rio Tinto produjo aproximadamente 650.000 toneladas métricas, con participaciones estratégicas en yacimientos como Escondida (Chile), la mayor mina de cobre del mundo, y Oyu Tolgoi (Mongolia), uno de los proyectos de mayor proyección de crecimiento a largo plazo. En conjunto, la producción combinada alcanzó aproximadamente los 1,7 millones de toneladas en 2024, superando las 1,5 Mt producidas por la compañía australiana BHP Group, tradicional líder de la industria.

En este contexto, la fusión permitiría integrar carteras de activos de alta ley, larga vida útil y bajo costo marginal, con una capacidad financiera significativamente mayor para desarrollar proyectos greenfield (desarrollos desde cero) que hoy enfrentan restricciones de capital, plazos regulatorios prolongados y creciente presión social y ambiental.

Además del cobre, la producción de hierro constituye uno de los pilares que ayudan a entender el potencial de la fusión. Por un lado, Rio Tinto es actualmente el mayor productor mundial de mineral de hierro, con una producción cercana a 331 millones de toneladas en 2024, proveniente casi en su totalidad de su complejo de operaciones en Pilbara (Australia Occidental). Por el otro, Glencore, si bien no posee magnitud productiva en hierro, aporta exposición indirecta a activos como Koodaideri, además de amplia capacidad comercial y logística global, especialmente en mercados asiáticos.

Cabe mencionarse, además, que Rio Tinto depende fuertemente del mineral de hierro, que representó casi el 80% de sus ingresos operativos en 2024; por lo que Glencore podría aportar una expansión a metales base como níquel y zinc, además de fortalecer la posición de Rio Tinto en el mercado del cobre.

En tal sentido, Rio Tinto aportaría activos de clase mundial, disciplina operativa y foco en proyectos de largo plazo, mientras que Glencore sumaría una capacidad comercial, logística y de gestión de riesgos.

Imagen ilustrativa del impacto de la fusión en la industria del cobre.

Valuación, escala y reacción de los mercados

Una fusión de esta envergadura redefiniría la estructura competitiva del sector minero, reduciendo la fragmentación del mercado e intensificando la competencia sobre recursos minerales críticos. El valor combinado de la nueva entidad rondaría los USD 260.000 millones, superando a BHP Group, que históricamente ha liderado el sector por capitalización bursátil. 

Tras el anuncio, los mercados reaccionaron con señales mixtas. Las acciones de Glencore experimentaron un fuerte repunte tras el anuncio, subiendo más del 8% en la Bolsa de Londres, mientras que las acciones de Rio Tinto cotizaron con una ligera baja, reflejando cierta incertidumbre estratégica en las expectativas de mercado.

Oportunidades para Argentina

Argentina no es ajena a este posible movimiento de peso en el contexto minero global. Ambas empresas tienen en sus respectivas carteras proyectos en producción o en etapas avanzadas de desarrollo en el país.

En el caso de Glencore, recientemente llevó a cabo una reconfiguración de su estructura corporativa que derivó en la creación de una unidad específica denominada Copper Argentina. Los proyectos MARA y El Pachón, ambos de propiedad de Glencore, figuran entre los diez mayores depósitos de cobre no desarrollados del mundo. Por ello, la empresa presentó en agosto de 2025 una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con inversiones estimadas de USD 4.000 millones (MARA) y USD 9.500 millones (El Pachón).

Asimismo, la empresa está impulsando la reactivación del histórico yacimiento de Bajo de la Alumbrera, con producción prevista de 75.000 toneladas de cobre, además de oro y molibdeno, durante los primeros 4 años de operación planificados a partir de 2028. 

Rio Tinto, por su parte, ha apostado a la industria argentina del litio. Recientemente, la empresa recibió la aprobación para la adhesión al RIGI del proyecto Rincón, con una inversión de US$2.800 millones, mientras que Sal de Vida, valuado en US$635 millones, continúa en proceso de evaluación; además de otros proyectos en los que tiene participación.

Adicionalmente, Rio Tinto mantiene presencia en el sector cuprífero a través de su subsidiaria tecnológica Nuton, que posee una participación en el proyecto Los Azules, ubicado en la provincia de San Juan. Este yacimiento, uno de los más prometedores del país, cuenta con una solicitud RIGI ya aprobada por US$2.700 millones.

En este marco, una eventual fusión podría acelerar decisiones de inversión, reducir riesgos financieros y mejorar el acceso a capital para proyectos de gran escala en Argentina. La combinación de portafolios permitiría integrar cobre y litio dentro de una misma lógica corporativa, alineada con la transición energética global, y posicionar al país como proveedor estructural de minerales críticos.

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